ENTREVISTA CON TOMÀS TERMENS, DIRECTOR DE BANCA PRIVADA DE MIRABAUD
La banca privada ha logrado hacerse un hueco en nuestro país, ya que, pese a la crisis, aquí hay muchas personas que siguen teniendo un patrimonio considerable. Pero no nos engañemos, después de tantos varapalos, la sociedad necesita recuperar la confianza en sus banqueros, y precisamente en este contexto desarrolla su actividad Mirabaud, una entidad global dedicada a la gestión de patrimonio que lleva desde 2010 en nuestro país y cuyo objetivo de negocio a nivel mundial para 2012 es seguir creciendo un 10% anual en el volumen de activos bajo gestión.
-¿Cuáles son los puntos básicos en los que se fundamenta su filosofía empresarial?
Creemos que la gestión privada debe responder a las necesidades, perfil y objetivos específicos de sus clientes y centrarse en la conservación e incremento de su patrimonio, por lo que no ofrecemos servicios estándar, sino soluciones a medida. Fieles a nuestra herencia suiza del siglo XIX, perpetuamos los valores característicos de los mejores banqueros privados (atención, confidencialidad, saber escuchar…), además de la calidad que imprimimos a nuestros servicios: nuestra propuesta añade valor a aquellos clientes que buscan diferenciación, estabilidad y continuidad.
-¿Qué soluciones pone Mirabaud a disposición de sus clientes?
La banca privada es nuestra actividad básica, aunque con el tiempo hemos desarrollado soluciones de intermediación y Asset Management. Las actividades de intermediación comprenden el análisis, el brokerage, las finanzas corporativas (salida a Bolsa, ampliaciones de capital, fusiones y adquisiciones) y el asesoramiento y estructuración de renta fija (gestión de deuda). Mirabaud interviene siempre como agente, es decir, como intermediario y asesor, no actuando -ni invirtiendo- jamás por cuenta propia.
En Asset Management ofrecemos soluciones en gestión activa de productos tradicionales (fondos, mandatos a largo plazo) y de inversiones alternativas (hedge funds, carteras de fondos alternativos y asesoramiento en gestión alternativa).
-¿Y qué hay de su enfoque global?
Es el que nos hace no centrarnos solamente en la conservación e incremento patrimoniales, sino que proponemos además asesoramiento fiscal, gestiones en materia de sucesión, organización patrimonial…
-Desde su punto de vista, ¿qué fortalezas y puntos débiles creen que tiene nuestro país en materia financiera?
La cultura financiera en España ha mejorado mucho en los últimos años. Las crisis de 2000 y 2008 han hecho que el sector y sus profesionales hayan tenido que esforzarse para ser capaces de dar respuesta a un cliente cada vez más informado. Mirabaud tiene claro que se debe aprender a escuchar a cada cliente y llegar a entender lo que éste quiere. A partir de ahí todo es más fácil. También consideramos importante la simplicidad de los productos que se ofrecen, el cliente debe saber lo que compra y cómo se comportará su inversión en cada circunstancia de mercado futura. Por último, estamos convencidos de que se debe ir hacia un mercado abierto -que nosotros hace años que venimos haciendo-, donde no se deben buscar clientes para tus productos, sino los mejores productos para cada uno de tus clientes.
Mirabaud, a fondo
Actualmente, Mirabaud cuenta con cerca de 600 colaboradores, 68 de los cuales están en España. Tiene oficinas en los principales centros financieros del mundo: Ginebra (donde está su sede), Basilea, Zúrich, Londres, París, Madrid, Barcelona, Luxemburgo, Montreal, Dubái, Hong Kong, Auckland y Perth. A escala global, Mirabaud tiene cerca de 20.000 millones de euros en activos bajo gestión.











